CONTACTO

Si quieres colaborar o denunciar algún caso, escríbenos. email: noalmachismoenlaiglesia@hotmail.com

martes, 13 de junio de 2017

MALOS Y BUENOS



Aquí no se trata de “malos” y “buenos”.
Aquí se trata de abrir los ojos y ser honestos.
No queremos culpabilizar, juzgar y ni mucho menos condenar.
Queremos, simplemente, comprometernos con Cristo hasta el final.
Por tanto, ser cristianos es ser sinceros y colaborar siempre con la verdad.
Seguimos escuchando casos de abusos de poder en nuestra Iglesia y siempre van teñidos de miedo. Miedo a que no te crean, o lo que es peor, miedo a represalias por parte de representantes de la Iglesia, representantes que deberían ser los primeros en ayudar y solventar este tipo de situaciones.
No se trata de malos y buenos se trata de la Verdad, de vivir el Evangelio.
¿A alguien le interesa esto?
¿Queda alguien sin amnesia?
No queremos juicios ni condenas. Queremos EVANGELIO.
Si algún miembro del clero quisiera ayudar, por favor, que lo haga y dejen de darnos la espalda.
Dejen de dar la espalda a los que no quieren vivir en la tibieza de las meras apariencias.
Dejen de dar la espalda a los que buscan entregarse día a día a Dios, con los actos de su vida.
Nos dan la espalda cada vez que suben al púlpito y dicen una cosa y hacen otra. Y luego la ocultan o la justifican, en vez de reconocer simplemente la debilidad humana.
Nos dan la espalda cada vez que se reúnen y toman decisiones interesadas, como políticos del mundo, como amos del mundo..
Miremos de frente, abramos los ojos.
VIVIR EL EVANGELIO EN LA IGLESIA, CON LA IGLESIA O A PESAR DE ELLA.


TESTIMONIO



"Un sacerdote se acostó conmigo.
No me violó, no.
Pero me siento violada.
Confié en él. Estaba recién convertida.
Después me maltrató y humilló durante tres años, delante de toda la parroquia. Yo creía que era por el bien de mi alma, para aprender humildad.
El obispado no ayuda. La comunidad parroquial, no ayuda.
Yo soy la mala, porque no callo.
Yo soy la "buscona" por estar tantas horas en Adoración en la parroquia.
Él es la víctima, porque yo soy "una mujer enviada por un espíritu maligno".
Ha gritado delante de los parroquianos, en plena calle, que tengo prohibida la entrada a "su parroquia".
Pues, es un honor que se me prohiba la entrada a un lugar que debería ser la Casa de Dios, la Casa de todos sus hijos. Pero no lo es, es una farsa. Custodiada por farsantes.
No me rindo, no me callo. Sigo esperando que esto cambie. "