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martes, 30 de mayo de 2017

LA TÁCTICA



Un amigo nos ha dejado este comentario en nuestra página de Facebook, refiriéndose a la táctica que utilizan los sacerdotes que abusan de su poder:

“El abusador no necesita defenderse, aparecerán laicxs clericalizadxs y controlados a proteger a su señor, a modo de escuderos.. Su táctica es presentarse como la víctima de un inadaptado eclesial. Cuando sacas a la luz sus injusticias guarda un silencio sibilino; sabe que sus adeptos ignorarán o atacarán a su “agresor”.

Efectivamente, así funcionan las cosas.

Cuando un miembro del clero está abusando de su cargo, para obtener cualquier tipo de beneficio, ya sea económico, sexual o simplemente alimentar su ego enfermo, sintiéndose poderoso y alguien tiene la osadía de sacar a la luz semejante injusticia, entonces…:
Que se prepare el denunciante, porque pasará a ser de víctima a verdugo en cuanto abra la boca.
Esa es la táctica, el sacerdote callará, hará ver que no se defiende, para que todos crean que es inocente y que está siendo atacado injustamente.
Pero no es verdad, su silencio es una mentira más. 
Calla aparentemente, no hablará con la mayoría de la comunidad. Pero sí hablará a unos pocos, a unos pocos bien escogidos por él. Escogerá a algunos de la comunidad, de la parroquia y les hará sentirse especiales porque a ellos sí les contará su versión de los hechos, sin detalles, como quien no dice nada, más bien una insinuación aquí y allá.., una llamada de auxilio por el bien de la comunidad.., que quede claro que él es humilde y prudente. 
Pero no lo es. Es un manipulador. 
Le resultará facilísimo crear a su alrededor un círculo de fieles que le defenderán y por supuesto, la persona víctima del abuso quedará como una inadaptada, alguien que no está bien emocionalmente o mentalmente..
El sacerdote abusador también se encargará de dar su versión, en la misma forma, a sus compañeros y superiores…
Estos sacerdotes lo tienen muy fácil, nadie les llama la atención. Todos les disculpan.
Porque nos han enseñado que el buen cristiano, calla, no escandaliza, no habla mal de los sacerdotes. Y nos lo hemos creído, no lo hemos entendido o nos han engañado.
El buen cristiano, es el que ama a Jesús y a su Iglesia. 
Y si amas no callas, ni mientes, ni manipulas.
No escandaliza quien dice la verdad, quien denuncia la injusticia.
Escandaliza quien la comete y todos aquellos que la consienten y la encubren.
Que el Señor nos perdone y nos dé el valor de seguir denunciando y trabajando por una Iglesia testigo verdadero de su Evangelio.



3 comentarios:

  1. Callan no porque sean humildes ni prudentes, sino porque tienen mucho que ocultar.

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  2. Hay que ser más astutos que ellos... Si juegas en su terreno tienes las de perder. Sabemos lo que es el "criterio de autoridad" en psicología: por su rol, lo que ellos dicen es verdad, y la versión de los hechos de un/a laicx queda relativizada. Si cuestionas su poder te pisotearán los lameculos de sacristía y los "pateapasillos" del obispado. Además, tengamos en cuenta que la Iglesia es una institución monárquica (antidemocrática), que no respeta los derechos humanos en su seno. Insisto en lo de ser más astutos, aprendamos de los abusadores a no dar coces contra el aguijón, sino a combatirlos desde el derecho, la justicia y la democracia. Apoyemos a todo partido e institución que contribuya a una Iglesia más humana y menos obsesionada con el poder.

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  3. Lo que no se puede consentir es que se salgan de rositas, eso si que no.

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